Habitualmente, les pedimos a los peques que sean ordenados. Y cuando observamos el caos que invade su pieza: juguetes, ropas, cuentos, todo tirado por todos lados nos frustramos y empieza el reto.
Dentro de los valores que debemos transmitir a nuestros peques, el orden sirve de base en la que deben apoyarse otros muchos valores importantes.
Hablar de orden como valor incluye no sólo el orden material de las cosas, sino el orden de la persona en general que conduce al control y dominio de sí mismo, al equilibrio emocional, la organización de las ideas y del propio proyecto personal.
Desde el primer año de vida debemos incentivarlos a ordenar. De manera general, entre los dos y tres años de vida es un buen momento para enseñarles, ya que en este periodo tienen cierta autonomía y empiezan a comprender las razones por las cuales les pedimos cosas.
1. Predica con el ejemplo: Para ellos somos un modelo de conducta, el espejo en el que mirarse. Los peques tienen una gran capacidad de observación y si ellos ven orden no solo a nivel espacial sino también en nuestra manera de actuar será mucho más fácil que lo reproduzcan.
2. Se concreto y conciso: Solemos decirles que ordenen su pieza o junten los juguetes. Muchas veces no saben qué es lo que les estamos pidiendo ni como lo tienen que hacer. Usa frases más precisas como “¡ahora doblamos la camiseta de esta forma y la guardamos en el cajón!” o “¡vamos a colocar todos los cuentos en el estante”. Una buena comunicación basada en el respeto mutuo y en la colaboración será clave.
3. Organiza su espacio: coloca todo lo que vaya a utilizar a su altura. Si no llegan al estante donde tienen los cuentos difícilmente podrán ordenarlos. Tener cajas o canastos donde colocar los juguetes suelen ser de gran ayuda.
4. Motivalo: Reconoce el esfuerzo empleado, la estrategia, la perseverancia o haber aprendido de un error. Emplea frases como “qué bueno que los juguetes están en su sitio”, “qué rápido que ordenaste” o “gracias por tu ayuda”.
5. Conviértelo en un juego: para los niños el juego es un gran método de aprendizaje. Es la manera que tienen de descubrir el mundo. Hay que tener mucha paciencia y conectar al máximo con ellos. Podemos usar canciones, paneles visuales, juegos, preguntas, el sentido del humor… Y siempre podemos preguntarles qué forma divertida se les ocurre para poner todo en su lugar. Quizás te sorprendas de los resultados.
Debes tener mucha paciencia, confía, llega a acuerdos con ellos, implícalos en la toma de decisiones, dales responsabilidades, ¡y piensa en todos los valores que te gustaría que tuvieran el día de mañana. El tiempo que inviertas hoy tendrá sus frutos en el futuro.



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