Es uno de los comportamientos más habituales en los peques y de los más difíciles de controlar para los adultos al cuidado de ellos. En ese momento se ponen en juego muchos sentimientos de los dos lados. Por eso te queremos contar que son y qué hacer en esas ocasiones.
¿Por qué pasan las rabietas?
Es la forma que tienen los peques para expresar la frustración, el miedo o el enojo.
Ocurren más entre las edades de 1 a 6 años.
Suelen ser más comunes antes de que puedan expresarse en su totalidad por medio del uso de la palabra. Es la forma más fácil que tienen para expresar esa frustración, ya sea hambre o descontento, es irrumpiendo en berrinches para lograr lo que necesitan.
Pero debemos saber que es solo una etapa más en el crecimiento y que si le damos las herramientas que necesitan para expresarse y entender cómo manejar estos sentimientos. no van a desaparecer, pero sí serán menos explosivas y más fáciles de manejar para todos.Que se puede hacer para prevenir los berrinches y cómo manejarlos cuando ocurren:
1. PREPARAR LAS SALIDAS: Explicarle a donde vamos y qué haremos en ese lugar. Y aunque no esté contento con la salida sabe lo que va a suceder. Trata de que no tenga hambre o sueño para que no esté irritable o pida cosas en la salida que tal vez no puedas satisfacer (como el estar cansado o que pida algo para comer).
2.MANTENER LA CALMA: Trata de hablar calmado y no enojarte. Si gritas y te enojas vas a empeorar la situación.
Lo mejor es restar importancia a su comportamiento y tomártelo con resignación. Intenta que pare su actitud intentando comprenderlo mediante el diálogo. Si ve que estamos tranquilos se irá calmando y cambiará su conducta.
3.DEJA QUE SE DESAHOGUE: llevalo a otro lugar, y déjalo que se exprese. Solo podremos establecer un diálogo con él cuando esté más tranquilo y pueda escuchar nuestros argumentos. Para tranquilizarlo podemos ir hablándole con calma y explicarle que entendemos el motivo que ha causado su ira pero que solo será posible hablar si se calma.
4. NO CEDER A SU PETICIÓN: Lo más importante es que no le demos a nuestro peque lo que pide en ese momento. Tiene que entender que su petición es inaceptable. Si se lo damos volverá a mostrar la misma actitud negativa en otra situación similar. Cuantas más explicaciones le demos, irá cambiando su actitud. No importa que tenga 2 ó 5 años. Si no nos damos por vencidos y nos mantenemos firmes en nuestra posición, al final nuestro peque se calmará. Podemos pensar en un castigo que tendrá que cumplir pero también debemos mostrarle que lo seguimos queriendo aunque se haya portado mal. Eso sí, el castigo debe ser firme y apropiado para su conducta y su edad.
5. DATE UN RESPIRO CUANDO LO NECESITES: Cuando sientas que tu frustración aumenta y no puedes ayudar a tu peque, turnate con el otro padre o la persona con la que te encuentres en ese momento. Alejarse un momento, tomar un vaso de agua. A veces nos hace ver el problema desde otra perspectiva y ver otra forma de solucionar el conflicto.
La mayoría de los niños comienzan a tener menos berrinches a la edad de 3 años y medio. Si tu hijo se lastima a sí mismo o a otros, contiene la respiración durante los berrinches hasta el punto de desmayarse, o si los berrinches empeoran después de los 4 años, habla sobre tus preocupaciones con su médico.
Debemos enseñarles desde pequeños que la mejor forma de solucionar los problemas es a través del diálogo. Y recordá que es solo una etapa más en el desarrollo. Y que con amor, paciencia y constancia ambos la van a poder superar.



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